"No sé cómo contarte esto.
Hablar sobre certezas
no es tan fácil como parece,
pero tú estás llena de ellas
y te has convertido en un reto precioso.
Y que sí,
que yo suelo empeñar mis folios
en las tristezas
porque prefiero quererte sobre la cama
en vez de sobre el papel,
y que se mueran de celos la tinta
y los ojos de quien lea
porque nadie puede entender
las mil maneras que tienes de ser mío
sin serlo
-que eso es el amor:
sentirte de alguien que sientes que es tuyo,
sin serlo-.
Te diré
que después de estar contigo
la vida me parece un rato muy pequeño;
que lo que más me gusta de ti es tu pasado
porque te ha hecho ser quien eres hoy;
que lograste apaciguar mi dolor
posándolo sobre tu cuerpo
como quien acaricia con ternura el borde de una
herida
sin miedo a contagiarse,
y, mi amor, vas a conseguir enamorar
hasta a mi tristeza.
Que me has enseñado
a vivir
en vez de a ver la vida pasar,
y en esa diferencia
se esconden todos los matices que te definen.
Que aprender de ti
y de tu pelo revuelto
es como leer la vida con las manos
y los ojos abiertos,
es como tocar el mundo con los dedos
y sostenerlo
el tiempo que dura tu voz,
es fácil,
es sencillamente fácil;
que me das hambre
de comerte.
Que siento calor
cuando quiero desnudarme delante de ti
y siento frío
cuando necesito que me abraces.
Por todo esto
te diré
que desde que tú me quieres
me quiero más
y por eso,
y por muchos otros motivos,
te quiero."
"No sé cómo contarte esto.
Hablar sobre certezas
no es tan fácil como parece,
pero tú estás llena de ellas
y te has convertido en un reto precioso.
Y que sí,
que yo suelo empeñar mis folios
en las tristezas
porque prefiero quererte sobre la cama
en vez de sobre el papel,
y que se mueran de celos la tinta
y los ojos de quien lea
porque nadie puede entender
las mil maneras que tienes de ser mío
sin serlo
-que eso es el amor:
sentirte de alguien que sientes que es tuyo,
sin serlo-.
Te diré
que después de estar contigo
la vida me parece un rato muy pequeño;
que lo que más me gusta de ti es tu pasado
porque te ha hecho ser quien eres hoy;
que lograste apaciguar mi dolor
posándolo sobre tu cuerpo
como quien acaricia con ternura el borde de una
herida
sin miedo a contagiarse,
y, mi amor, vas a conseguir enamorar
hasta a mi tristeza.
Que me has enseñado
a vivir
en vez de a ver la vida pasar,
y en esa diferencia
se esconden todos los matices que te definen.
Que aprender de ti
y de tu pelo revuelto
es como leer la vida con las manos
y los ojos abiertos,
es como tocar el mundo con los dedos
y sostenerlo
el tiempo que dura tu voz,
es fácil,
es sencillamente fácil;
que me das hambre
de comerte.
Que siento calor
cuando quiero desnudarme delante de ti
y siento frío
cuando necesito que me abraces.
Por todo esto
te diré
que desde que tú me quieres
me quiero más
y por eso,
y por muchos otros motivos,
te quiero."
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